Metatron

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No hay consenso acerca de su génesis o del rol que representa en la jerarquía del cielo y el infierno. Metatrón, en cualquiera de las visiones que existen sobre él, es el más poderoso de entre todos los arcángeles, lo cual está expresado en su título de “Pequeño Yahvé”. Según la mitología judía, fue el primer ser creado por Dios; según la creencia general, fue el patriarca Enoc, transformado en ángel por Dios.  Metatrón es el escriba divino, el ángel que custodia importantísimos y numerosos secretos sobre la Creación e incluso, según ciertas fuentes, conocería el día del juicio final. Es él quien lleva el registro de las acciones humanas, de los méritos y deméritos individuales y sociales, de modo que él se encargaría de determinar quiénes estarían en la “lista de la vida”, pudiendo así aspirar a la vida eterna, a la salvación. Es por este papel de escriba que a Metatrón, según se cuenta, se le concede el privilegio único de estar sentado (los demás deben estar parados) en presencia de Dios, a su izquierda, estando Cristo a la derecha: esto, claro está, no en el judaísmo sino en ciertas creencias que presentan rasgos de sincretismo religioso y que prácticamente siempre tienen un carácter esotérico.

Raziel

raziel

Raziel es el «guardador de secretos», «el secreto de Dios» y es el “Arcángel de los misterios”, el que mejor conoce, de entre todos los ángeles, las verdades más ocultas sobre el universo, la naturaleza de Dios y el destino del alma, entre otras cosas. Es a él a quien se le atribuye haber escrito un libro con 1500 claves ocultas, capaces de otorgar gran poder y sabiduría. Raziel, cuyo nombre significa “Secreto de Dios”, es el “Arcángel de los misterios”. También llamado “Suriel”, “Raciel”, “Ratziel”, “Saraquel” o “Galizur”, este ángel es conocido en el misticismo judío y en la tradición cabalística por su papel como guardián de los secretos. El arcángel Raziel personifica a la intuición. Por eso se relaciona con el rayo índigo del espectro de la luz; ya que, como sabrá quien ha escuchado de los “niños índigo”, el color índigo representa intuición.

A él se lo invoca para captar los misterios de Dios y despertar nuestra percepción espiritual. Él es, en el mundo angélico, quien representa el despertar de la conciencia humana, por lo que su ayuda puede ser determinante en el surgimiento de nuestras habilidades psíquicas (telepatía, visión remota, clarividencia, clariaudiencia, etc.) latentes.

Azrael

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Es uno de los nombres que recibe el ángel de la muerte entre los judíos y musulmanes. Tiene por misión recibir las almas de los muertos y conducirlas para ser juzgadas. Azrael es el Arcángel de la Muerte. A él se le atribuye el rol de separar el alma del cuerpo al momento de la muerte, así como también la capacidad de ayudarnos a superar nuestro temor a la muerte en virtud de una mayor comprensión de la misma. Según cuenta una historia, este noble arcángel se autoexilió del Cielo para cumplir su misión.  El Corán dice que el Ángel de la Muerte toma el alma de cada persona en el momento de la muerte, sin embargo aclara que solo Alá (Dios) conoce cuándo morirá cada persona y a dónde será llevada su alma. En el misticismo judío comúnmente se lo refiere como “Azriel”, no como “Azrael”, y frecuentemente se lo ve como una personificación del mal, aunque no como la personificación del mal o el mal en sí. Sin embargo el Zohar (libro sagrado perteneciente a la tradición cabalística) retrata a Azriel como un ser bondadoso que comanda legiones angelicales y recibe las plegarias de los creyentes que han alcanzado el paraíso.

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