mannaz

Simbolismo

Si se divide la runa Mannaz en forma vertical por la mitad, vemos la runa de Wunjo, runa de la felicidad, reflejada como en el espejo, para indicar que todo desarrollo espiritual parte de uno mismo. Esta runa simboliza la capacidad de auto-análisis y el deseo de cambiar e indica el momento preciso para hacerlo.

Con Mannaz se destaca, en primer lugar, la necesidad de lograr una buena relación con uno mismo, porque desde ahí fluye toda buena relación con los demás y con la existencia. Necesitamos vernos claramente para propiciar, positivamente, los cambios internos que provocarán cambios externos.

Derecha

Mannaz señala una época de gran crecimiento y rectificación que antecede al progreso y al ascenso, pero te recuerda que el punto de partida es el Ser e indica que la verdad que buscas se encuentra en ti mismo. Se trata, pues, de una runa de la apertura y la clara visión, que te permitirá producir cambios eficaces en tu vida. La claridad y la voluntad de cambio son la base para una buena relación contigo mismo y de ahí parte la calidad de tus relaciones con otros y con lo divino.

Así como la tierra debe ser fertilizada antes de plantar la semilla, el ser debe aquietarse y conocerse antes de poder descubrir sus verdaderas potencialidades y definir el camino a seguir.

Mannaz se asocia a prudencia, afabilidad y humildad. No aparece en momentos de buscar reconocimiento. Más bien te sugiere concentrarte en realizar la tarea que tienes por delante sin expectativas y sin orgullo. Ya que Mannaz está unida al poder del pensamiento, te asegura que tu propia claridad y desapego a los resultados permitirá que tu pensamiento se materialice, para alcanzar lo que esperas. Conociéndote a ti mismo podrás dejar fluir ese pensamiento poderoso que vive en ti y que se confabula con el universo para que tus sueños se hagan realidad. Eso si, mantén una conducta prudente y no cometas excesos.

Esta runa, pues, te insta a descubrir lo que realmente piensas, lo que realmente deseas, para que aquello que llegue a ti sea realmente lo que te proporcione felicidad. También destaca la importancia de ser humilde con nosotros mismos y con los demás para no perder el norte.

Invertida

Mannaz, en posición invertida, indica que fácilmente perderás el control sobre las situaciones que te rodean o las que están por llegar, de acuerdo a su posición en la lectura. Por es conveniente meditar sobre ti mismo, tus metas y el destino a dónde quieres llegar, sin perder la visión de quien eres y quién quieres llegar a ser.Si te sientes bloqueado, Mannaz invertida te anima a aceptarte a ti mismo, para que te aclares, para que te quieras y te cuides, con lo cual es posible liberar todo bloqueo. En las relaciones personales hay que tratar de ponerse en el lugar del otro para ver con claridad.

No te vuelques a los demás. Mira calladamente en tu interior y busca allí lo que está entorpeciendo tu evolución. No importa cual área de tu vida parezca bloqueada, detente y reflexiona dónde está el enemigo de tu progreso. Comprenderás que lo que te entorpece desde afuera no es sino un pálido reflejo de lo que tú, hasta ahora, no has querido o podido reconocer, y viene de tu interior. Por encima de todo, el reto es romper con los viejos hábitos. En la vida espiritual, estás siempre al comienzo.

Sugerencias

El consejo oracular de Mannaz es: siente los impulsos que fluyen desde la divinidad que vive en ti y que también está en tu entorno. Hazlo con modestia y humildad. Sin invocar tus méritos, o cuan importante seas, sé humilde, dedicado y moderado, de esta forma tu vida adquirirá la dirección adecuada, irás en el camino apropiado, pues tu actitud te dará la correcta dirección de tu vida.

Vive en el mundo, pero no seas de él. No te cierres, no juzgues. Permanece receptivo a los impulsos de lo divino en ti. Esfuérzate por vivir la vida común viviendo cada presente. Mantente receptivo, está alerta a cuanto sucede: lo que cambia y lo que permanece en este momento de gran crecimiento que involucra rectificación, como antesala de la evolución.
No busques apoyo en los demás, ni busques recompensas por lo realizado, tan sólo haz lo que te toca hacer.