Los arcontes

Quienes eran los Gnósticos.

Es el nombre que los eruditos usan para catalogar un sistema de enseñanzas derivadas de las escuelas mistéricas de la antigüedad antes de Cristo.

Desde sus inicios el gnosticismo se topó con la brutal represión y persecución de la religión cristiana cuándo esta se convirtió en la religión oficial con el papa TEODOSIO en el siglo IV.

De igual forma que el catarismo posteriormente, en la Edad Media, fue violenta y vilmente borrado de la faz de la Tierra.

Gnosticismo:

El gnosticismo agrupa las diversas formas del pensamiento religioso en el imperio romano entre el siglo I antes de J.C. y el IV después de J.C., cuyo hogar principal fue Alejandría.

Donde crearon la gran biblioteca del saber y donde se almacenaban toda la historia de la humanidad y en especial sobre los Arcontes, Entenderéis ahora porque sufrió la ira del fuego y su destrucción….

Ellos tenían muy claro quiénes eran y su misión en la tierra, sus formas de vida están muy marcadas por la dualidad entre la materia, que se rechaza, y el espíritu.

El por eso que el pensamiento gnóstico fue declarado herético por la Iglesia, porque no busca la materia si no la espiritualidad y eso, claro, a la Santa Madre iglesia no le interesa, ¿Por qué?…

Es curioso que la única fuente de información que hemos tenido durante bastante tiempo sea gracias a la propia iglesia, aunque si nos paramos a pensar no es tan raro si lo que se pretende es reescribir la historia y puesto que no hay nadie para contradecirlos y si lo hay lo hacen desaparecer, pueden contar lo que les la gana con la garantía de que es palabra de dios, o mejor dicho del demiurgo.

La Gnosis, o conocimiento interior, era un sendero de misticismo en el que los iniciados en las escuelas mistéricas exploraban la psique y el cosmos en general.

Por medio de distintas técnicas desarrollaron habilidades ocultas y una visión cosmológica centrada en una Deidad femenina llamada, La Divina Sofía.

Gracias a su conexión cosmológica descubrieron que la tierra estaba parasitada, invadida, controlada y manejada por unos seres inorgánicos, Los Arcontes que casualmente aparecieron en nuestro sistema solar antes de la formación de la tierra.

Debido a los tropecientos* Eones (Un Eón es igual a mil millones de años) que estos seres llevan de ventaja a otras razas de la galaxia, ya se creen los privilegiados de la misma y sus dueños, aplican el ahhh!!!, a ver llegado antes,,, como si estuviéramos en disputa de una cancha o terreno de juego. (Tropecientos* Muchos, Cantidad, la tira, la reostia de tiempo).

Pero quienes o que son los Arcontes.

Si nos vamos a la Wikipedia nos encontramos lo siguiente.

Arconte: es una palabra griega que significa MANDO o DIRIGENCIA, Utilizado con frecuencia como título de un determinado cargo público en un gobierno.

En la antigua Grecia los Arcontes eran magistrados y ocupaban los puestos más importantes del gobierno de la ciudad.

Si nos vamos a las escrituras Gnósticas nos dicen que son seres inorgánicos que emergieron en el Sistema Solar antes de la formación de la tierra. Son ciborgs, maquinas orgánicas habitando este sistema planetario el cual es descrito como el mundo virtual o la Matrix, (stereoma, la copia), ellos construyen por imitación las formas geométricas emanadas del (Pleroma, el original) reino de los Generadores, los Dioses Cósmicos.

Según la ciencia noética de las Escuelas de Misterio, los Arcontes son una fuerza alienígena que invade subliminalmente a la mente humana y desvía nuestra inteligencia lejos de sus intenciones apropiadas y sanas.

Su mayor delito es su intervencionismo en nuestra evolución, en vez de dejarnos caminar a nuestro propio albedrío.

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Nosotros tenemos la probabilidad de equivocarnos por nosotros mismos, de eso se trata el aprendizaje y poder corregirlo, incluso pidiendo perdón si es el caso, aunque no siempre se haga, por desgracia, si supiéramos lo placentero que resulta lo haríamos mas a menudo, pero sobre todo lo que uno avanza en su camino hacia el final del juego.

Resumiendo, los Arcontes son parásitos psico-espirituales. Pero como hijos del Eón Sophia ellos son también nuestros parientes cósmicos, O lo que es lo mismo, ¿nuestros primos?, Si tratan así a la familia, no quiero pensar lo que son capaces de hacerle a los que no lo son, miedito me da.

Estos seres tienen la capacidad de intervenir nuestras mentes implantándonos su software y a través del operar en nuestro sistema mental, Inculcándonos el miedo, terror, pánico, angustia, odio, ira, egoísmo, envidia, lujuria, etc., etc., en resumidas palabras, todo lo malo del ser humano.

Si amigos yo soy de los que piensan que el ser humano es puro de nacimiento, sin maldad, nuestro ordenador biomolecular viene solamente cargado con el sistema operativo, sin programas solo el software y los programas básicos para el funcionamiento de la U.D.C., (Unidad De Carbono, Tú, Yo, Nosotros.) somos la consecuencia de toda la serie de programas basura y sus respectivas actualizaciones que nos meten y que nos hacer ser como realmente no somos.

Esa es una de tus misiones en esta realidad, Tienes que volver tu maquina a parámetros de fábrica y resetear toda la U.D.C., Para comenzar a llenarla de lo que realmente es importante para tu evolución como persona y ser humano, además de saber que misión te a traído a esta realidad.

¿Cómo nos manipulan los Arcontes?

Los Arcontes nos manipulan a través de los sistemas autoritarios, las religiones, la cultura, la Justicia, la información, el deporte, la música (con esto no quiero decir que la música sea mala, al contrario, pero ellos si saben aprovecharse de este poder) en definitiva todo lo que nos rodea y hace que los humanos nos volvamos en contra de nuestro potencial divino y violemos la simbiosis de la naturaleza.
Los Gnósticos nos enseñaron que los Arcontes explotan nuestra tendencia de dejar que nuestros errores se vayan sin corregir.

¿Cómo nos dejamos manipular por los Arcontes?
Aceptando todos sus programas mentales y adoptando la inteligencia alienígena como si fuese propia.

Disponen de una amplia gama de programas para satisfacer a todas las U.D.C. y si no, lo crean gracias a su tecnología súper avanzada.

Sus formas de manipulación son extremadamente sutiles, pero no indetectables.

Se dice que los Arcontes sienten intensa envidia hacia la humanidad, porque nosotros poseemos el alma de la cual ellos carecen, Porque vienen de la imperfección, cierto es que nosotros tenemos sus mismas cualidades, pero a la vez llevamos en nuestro interior la semilla del creador, la perfección y aquí es donde surge ese tira y afloja interior para ver cuál de ellas se hace con el control.

Gracias al creador todo esto está cambiando y hoy contamos con amplia documentación sobre estos seres y sus maquiavélicas formas de actuar contra la humanidad, hoy disponemos de defensas y lo que es mejor de formas de contraatacar.

Sobre todo esto nos mantiene bien informados el profesor John Lash (académico Estadounidense) un estudioso de las enseñanzas Gnósticas y gracias al cual tenemos mucha información que hoy os compartimos.

Jacques Lacarriere en su libro “Los Gnósticos”, nos sugiere que los Gnósticos detectaron la fase humanizada de los Arcontes en todas las estructuras autoritarias y sistemas que niegan autenticidad y auto-determinación para el individuo.

El argumenta que los gnósticos reconocían, “el carácter fundamentalmente corrupto de todas las empresas humanas e instituciones: tiempo, historia, poderes, estados, religiones, razas, naciones…”

Como veis el carácter actual de esta sociedad ha cambiado poco desde los tiempos de los Gnósticos allá por el año -1 al 4, si parece que el texto antes mencionado se acabara de escribir en estos días, no tenéis más que echar un vistazo a vuestro alrededor para daros cuenta que nos es que la corrupción lo halla inundado todo,,, si no que todo es corrupción, desde ciertas esferas de poder me refiero.

Estos seres aplican la teoría de si te funciona, pa que cXXX lo vamos a cambiar y valla sí les funciona, así llevamos más de 2000 años y creo que va siendo momento de cambiar esto o ¿no?

Mucha de la información que aquí os contamos está basada en los Códices de NAG HAMMADI.

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Que son los Códices de NAG HAMMADI.

Por lo rocambolesco de la historia vamos a contar como se descubrieron los Códices de NAG HAMMADI.

Esta historia la conocimos 30 años después de su descubrimiento y se la debemos a la CAUSUALIDAD y al señor Mohammed Ali Samman.
El bueno del Sr Ali había salido para buscar fertilizante natural, (aunque creamos más bien que fue a fabricarlo, pero este dato es pura suposición.) en una montaña próxima a su aldea, Mohammed Ali Samman desenterró accidentalmente una jarra de tierra roja, de un metro de alto.

Dudando antes de romperla (podía haber sido la vivienda de un espíritu maligno) la codicia y la curiosidad se apoderaron de él y sucumbió a la tentación.

Pero en lugar del oro tan esperado y que le hubieran venido de perlas al hombre, estaba más tieso que el flequillo de Ken Carson (el novio ficticio de Barbie) por el contrario solo descubrió una docena de libros encuadernados en estuches de cuero marrón, que se llevó a su casa de al-Qasr.

La biblioteca de Nag Hammadi:

El conjunto de los libros se basa en textos religiosos y herméticos, obras de sentencias morales, escritos apócrifos y más curiosamente todavía de una reescritura de la República de Platón.

Además del interés de los manuscritos sobre la historia del libro (son los más antiguos conocidos hoy día) y la paleografía copta, representan un testimonio capital para la historia de la filosofía y del cristianismo primitivo.

Su análisis, no obstante, es muy difícil puesto que no conocemos ni a sus autores, ni las circunstancias, ni los lugares de su redacción.
Por el contrario, se pueden considerar hoy día como decisivos para la investigación sobre el gnosticismo de los primeros tiempos.

Los textos religiosos llamados “gnósticos” proponen interpretaciones y rituales cristianos diferentes de los oficializados en el año 325, que habían sido rechazados inmediatamente como heréticos. Por estas razones fueron reunidos, protegidos y guardados por las comunidades llamadas “marginales”.

La gnosis significa el conocimiento. Los gnósticos tenían una relación completamente diferente con respecto a los textos que los cristianos, en el sentido en que no daban ninguna importancia a la historicidad, sino al sentido esotérico.

Los gnósticos enfocaban entonces las cosas divinas como un conocimiento interior y secreto, transmitido por la tradición y por la iniciación.
La biblioteca de Nag Hammadi ofrece numerosos testimonios de estas corrientes gnósticas que pretendían contener una enseñanza, sin dejar de inspirarse en el Antiguo Testamento.

Dentro del cuerpo de la biblioteca se encontraban libros denominados “herméticos” que se inscribían en la tradición del Corpus Hermeticum.
La biblioteca consta de 13 libros, denominados códice, según el nombre científico dado a todo conjunto de hojas plegadas y cosidas juntas. Estos libros representan los especímenes más antiguos que conocemos hoy.

Los Arcontes son los servidores del Demiurgo, el formador de la materia.

Entonces, ¿quién es el Demiurgo?

Eso lo trataremos en el siguiente post…

El Karma – ¿Ley o engaño para esclavizarnos?

Este ensayo es una tentativa de explicar uno de los aspectos más desconcertantes de la experiencia humana:
el “karma”, es decir, el mecanismo de causa y efecto en el comportamiento humano.
Si no fuese un desafío lo bastante difícil, interpretaré algunos pasajes del Apocrifón de Juan, un texto que presenta material sobre los Arcontes, único en el corpus de escrituras gnósticas.
La palabra sánscrita karma significa simplemente “acción”, pero más exactamente “activación”, el modo en que una acción conduce a otra en una reacción en cadena, en que cada acto en la cadena activa al siguiente.
La palabra sánscrita karma significa simplemente “acción”, pero más exactamente “activación”, el modo en que una acción conduce a otra en una reacción en cadena, en que cada acto en la cadena activa al siguiente.
Mi objetivo es mostrar que los gnósticos tenían una visión extremadamente sofisticada del auto-engaño humano, sobre todo en cuanto a moralidad y responsabilidad.
El hinduísmo y el budismo se refieren a la “ley del karma” como si fuese una fórmula obligatoria de alguna manera implementada por autoridades cósmicas, o quizás debido a una cerrada repetición de intercambios de energía en el universo.
De acuerdo a la definición habitual, la ley del karma asegura que cada acto retornará finalmente a su hechor de un modo equivalente.
El bien retornará con algo bueno; el mal con algo malo. La ley funciona a través de todos los acontecimientos en el curso de la vida, un proceso aparentemente inexorable del destino, y se extiende más allá de los límites de la mortalidad. Las condiciones sufridas o disfrutadas en esta vida son debidas a acciones en una vida anterior.

El karma es a veces llamado “la ley moral de causa y efecto”.

Se la supone establecida para animar a hacer buenas obras, hechos afectuosos, y para apartarse de las acciones malas, dañinas y destructivas. La formulación cristiana es “lo que usted siembra, aquello usted cosecha”.

Sin Retribución

La función compensadora del karma es a veces llamada la retribución kármica, es decir, un reembolso.

Una persona que hace daño a otros sufrirá el justo castigo, sufriendo daño a su vez, etc. En el hinduísmo y el budismo, las enseñanzas sobre el karma son inseparables de la hipótesis de la reencarnación.
¿Por qué? Generalmente se cree que el karma debe actuar a través del tiempo, abarcando muchas vidas, porque es un principio universal.
Éste es un elevado concepto de la moralidad, en verdad. Implica que cualquier acción emprendida por una persona cuando está viva tendrá repercusiones y ramificaciones después de que ella muera, y finalmente rebotará sobre el hechor que ha nacido de nuevo, para bien o mal.
De esta manera, hay un poder aleccionador de largo plazo en la doctrina del karma.
La reencarnación misma es un asunto complicado.
La veracidad de la retribución kármica depende de si se asume que las vidas sucesivas realmente demuestran un patrón de causa y efecto. Esta premisa puede ser imposible de verificar, dejando a la ley del karma incierta sobre algo que permanece no demostrado, si es que no improbable. Sin embargo, hay un modo simple de explicar por qué se invoca la reencarnación cuando la doctrina del karma es promulgada.
En la realidad normal, el karma no es demostrable. No coincide con los hechos de la realidad. Es no-intuitivo y no-evidencial, no apoyado por los hechos de la experiencia humana.

El karma desafía el sentido común y choca bruscamente contra lo obvio.

En los asuntos humanos, es indiscutible que la gente frecuentemente hace daño sin que reciba un daño a cambio, y las buenas acciones suelen no ser recompensadas, o, como un cínico dijo, “ninguna buena acción queda sin castigo”.

La gente buena sufre daños atroces. La gente mala se sale con la suya. El engaño es desenfrenado y muy frecuentemente nunca expuesto. De ser expuesto, no es castigado. A los perpetradores casi nunca se les piden cuentas. Hay muy poca justicia en la realidad humana.

Éste es un hecho claro y brutal de la vida que debe ser ignorado por un acto consciente de negación.

La evidencia desnuda de la experiencia hace obvio que la compensación kármica es puro cuento (bullshit). La gente de vez en cuando consigue lo que merece, por supuesto. Y es más satisfactorio cuando esto sucede. Muchísimas películas de Hollywood basan su atractivo sobre esta perspectiva. Pero por regla general, ése ciertamente no es el caso, y no es algo con lo que se debe contar.

En tales casos, sin embargo, no resulta necesario suponer que funciona una enorme ley impersonal del karma. La gente toma venganza o ejerce la violencia recíproca. Ninguna ley cósmica se requiere allí.

De allí la referencia a la reencarnación:

Si no puedo mostrarle cómo la acción hiriente de una persona es compensada con un daño equivalente hecho a aquella persona, porque no es evidente en el curso de los asuntos humanos, entonces volveré fácilmente al escenario de las vidas sucesivas:

El tal por cual no recibe su merecido en esta vida; bien, pero lo recibirá después, puede estar seguro de ello.
La reencarnación, que no puede ser demostrada, es invocada para apuntalar una premisa que es rotundamente refutada por los hechos de la vida.

Este es un ejemplo de lo que los existencialistas llaman mauvaise foi, mala fe, es decir, creer o pretender creer algo que usted sabe que no es verdadero, para alguna segunda intención, a modo de consuelo o sentido de la justicia, o simplemente por una completa incapacidad para aceptar la amarga verdad.

El cristianismo y el Islam son religiones cuyos adherentes por lo general no consideran o no aceptan la reencarnación.

Pero la noción de la retribución kármica es inherente a estos sistemas de creencias. Si no hay ningún proceso de reencarnación que asegure el justo castigo, no hay problema, sólo déjeselo al Creador.

De aquí la creencia en la retribución divina que figura tan marcadamente en aquellas religiones: Dios castigará a los malhechores y recompensará el buen comportamiento del fiel, quienes tienden a ser oprimidos y abusados; el juicio divino prevalecerá sobre cada persona e incluso sobre el drama de la Historia. Cristianos y musulmanes se aferran por igual a esta convicción con vehemente intensidad.

Imagine cómo sería vivir sin la garantía de la retribución: presenciar lo que pasa en el mundo, el espectáculo en curso de la injusticia, y renunciar totalmente al consuelo del justo castigo. En las mentes de los fieles, vivir sin recompensa no es una opción. Es una perspectiva terriblemente espantosa. Es intolerable en extremo. Esto destroza la mente y angustia al corazón. Y lo que es peor, abre la entrada al caos moral.

Después de todo, si no hay ninguna compensación, ningún sistema de castigo y recompensa que actúe sobre el comportamiento humano, entonces cada uno es libre de hacer lo que quiera sin preocuparse por las consecuencias que puedan recaer sobre el hechor.

Como no habrá ninguna consecuencia indeseada para mí, puedo hacer lo que me dé la gana, actuando para dañar o beneficiar a otros, de una u otra forma, libre de una acción recíproca sobre mí, de cualquier modo.

Vale la pena notar que las buenas acciones, realizadas con compasión, en una manera benévola y no egoísta, sólo porque se siente bien hacerlas y los resultados para otros son felices y productivos, no requieren ser correspondidas.

Los adherentes a las religiones abrahámicas del judaísmo, cristianismo e islamismo, son llamados “la gente del Libro” porque ellos confían en las reglas de conducta que se encuentran en libros atribuidos a una autoría divina:
  • la Torá
  • la Biblia
  • el Corán
Tal gente universalmente está de acuerdo en que el comportamiento bueno y “moral” sólo es posible entre los seres humanos por seguir ciertas reglas prescritas.
El argumento para la fe en Dios está estrechamente unido al argumento para el orden moral respaldado por una entidad sobrehumana, y esto supone que tal autoridad es la única base para la moralidad.

Sin reglas dadas por Dios, impuestas por un sistema de recompensa y castigo, ¿por qué alguien haría algo salvo seguir sus propios impulsos egoístas?.

Obviamente, la mala fe en la retribución kármica (puesta en práctica por un dios o por una ley cósmica impersonal, no hace diferencia) tiene un enorme efecto de control sobre el comportamiento humano, manteniendo a la gente en orden. Sin retribución habría una anarquía moral total.

Pero quizás valdría la pena considerar a qué realmente se podría parecer la “anarquía moral”.

Influencia de los Arcontes

El Apocrifón de Juan es un largo texto cosmológico que aparece en tres versiones en los códices de Nag Hammadi, e independientemente en otro texto copto, el códice de Berlín. Es un tesoro de oscuridades deslumbrantes y delirios teológicos arcanos.

En el cajón de sastre de los escritos gnósticos coptos, este texto es único porque contiene dos rasgos no encontrados en otra parte en aquella literatura por lo demás redundante. Como suele suceder, estos dos rasgos se refieren a dos preguntas claves que con frecuencia aparecen en la discusión sobre los arcontes, los malévolos embaucadores de que habla el gnosticismo.
Estas preguntas son:
¿Qué papel, si es que alguno, jugaron los Arcontes en la creación del cuerpo humano?
¿Cómo influyen los Arcontes en el curso actual de las acciones emprendidas por los seres humanos, es decir, cómo ellos afectan al karma?
Demás está decir que éstas son preguntas bastante amplias.
Tengo que informar que el Apocrifón de Juan no proporciona nada como respuesta clara y adecuada a una u otra pregunta. Lo siento por eso. Sin embargo, presenta una base provisional para tales respuestas, si la inferencia y la extrapolación son permitidas.
Objetable como pueda ser este método para algunas mentes, la inferencia y la extrapolación son los ejercicios a seguir, con moderación y rigor, para conseguir algo viable de la literatura gnóstica. A aquellos que objetan mi bien conocida técnica en este aspecto, les digo: demándenme. A aquellos que siguen mi tendencia, debo advertir que las respuestas que pueden ser desarrolladas a partir de este material no son simples.
Por otra parte, aunque las explicaciones requeridas para ambas respuestas sean complicadas, el resultado de estas explicaciones puede ser sorprendentemente simple.
Al exponer el origen, los motivos y métodos de los parásitos de la mente que son los Arcontes, las escrituras gnósticas nos confrontan con la intimidante cuestión de su influencia sobre la Humanidad. Esta influencia puede ser caracterizada por tener varios vectores. Primero, los arcontes afectan a la gente mediante una insinuación subconsciente o sub-liminal.
A este respecto, ellos funcionan mediante un vínculo telepático con la especie humana, con nosotros, sus primos cósmicos, como la cosmología gnóstica nos informa. No todo lo que sucede en la mente humana se origina allí.
La insinuación específica de los arcontes es evidente en el pensamiento religioso y espiritual, sobre todo en el virus mental del salvacionismo y el complejo del mesías.

Los gnósticos advirtieron explícitamente que los arcontes infectan al pensamiento humano con falsas ideas religiosas, incluyendo la creencia en una mente maestra masculina o autoridad paternal, el dios padre de fuera del planeta.

La exposición gnóstica de la influencia arcóntica es una doble contrariedad:

El jefe supremo de la colmena de los arcontes, el Demiurgo, es la misma entidad que sería reconocido como el único y supremo y dios creador, si es que la ilusión religiosa insinuada por los arcontes hace su efecto.

El Demiurgo mismo está terriblemente engañado, creyendo que él es la única deidad cósmica responsable del Cielo y la Tierra, y el iniciador de la creación de la raza humana.

El dios de la fe abrahámica existe, por cierto, pero él es un demente depredador alienígena inclinado a engañar y a esclavizar a la Humanidad; tal es la extraña advertencia de los videntes gnósticos en los Misterios.

¿Pero cómo realmente los Arcontes afectan a la especie humana, aparte de las ilusiones infames que ellos pueden engendrar en nuestras mentes?

Mediante otro vector de influencia, ellos usan la falsificación y la simulación para desviar nuestra atención de la realidad del potencial humano, los talentos de nuestra especie como el pensamiento racional y la imaginación, y para distraernos de la presencia de la Naturaleza y del poder sobrenatural que está dentro de la Naturaleza.

Ialdabaoth, el nombre gnóstico para Yahvé, es llamado el espíritu de la falsificación. La palabra copta para “simulación”, HAL, denota la firma de los arcontes, quienes pueden imitar pero no crear.
Ellos son una especie mímica. Ellos imitan nuestras facultades para substituír su mentalidad por la nuestra propia, y por lo tanto viviendo sustitutamente (vicariamente) por medio de nosotros.

Como dijo Castañeda, ellos funcionan como “una instalación foránea” en nuestras propias mentes.

Tanto en términos psicológicos como parapsicológicos, el perfil que los gnósticos hacen de los arcontes es realmente sofisticado, y merece una consideración cuidadosa y respetuosa.

Es sin duda el paradigma descriptivo más lúcido del control mental sub-liminal producido por la mente humana. Descártelo bajo su propio riesgo.

Y si aún sientes que necesitas transmutar tu karma, ten en cuenta de que no existe nadie mas que tu para completar esa tarea, si alguien te dice que limpiará tu karma o que lo hará desaparecer, en mi humilde opinión, sólo esta engañándote y aprovechándose de tu falta de conocimiento.

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